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¿Adiós a las grandes fortunas vascas?

Este es el miedo de los asesores fiscales vascos, que no sólo ven cómo la crisis ha llegado definitivamente a la región con el caso de Fagor como gran exponente, sino que se enfrenta a cambios fiscales que pueden dar al traste con muchas de las ventajas de tributar en el País Vasco. Si bien reforma del IRPF y del Impuesto de Sociedades todavía pendiente de aprobarse en Guipuzkoa y Álava, esta ya ha sido tramitada en Bizkaia y supondrá un mayor castigo a las grandes rentas. Los contribuyentes pueden estar tranquilos, puesto que no entrará en vigor hasta 2015.


Sin embargo, no ocurre lo mismo con el Impuesto sobre el Patrimonio que entrará en vigor el próximo año. A efectos prácticos esto supone las grandes rentas tendrán más difícil aplicar los trucos que venían utilizando para ‘esconder’ su patrimonio y tributar menos, como destacan en el econfidencial de El Correo. De forma muy resumida, el nuevo Impuesto de Patrimonio de Bizkaia contempla un mínimo exento de 800.000 euros con un valor exento para la vivienda habitual de 400.000 euros. Esto quiere decir que quien no acumule un patrimonio superior a 800.000 euros, descontando la primera vivienda hasta un valor máximo de 400.000 euros, no tendrá que pagar impuestos.


La cuantía a pagar para quienes sí deban tributar estará determinada por seis tramos, que son los siguientes (pulsar para hacer más grande):



El problema no deriva tanto de estas tablas, sino de una reforma que termina con los huecos y puntos ciegos de ley que daban lugar a trampas y esquemas que posibilitaban pagar menos en el Impuesto sobre el Patrimonio. A falta de conocer cómo será la reforma definitiva del IRPF en Guipuzkoa y Álava, lo cierto es que este cambio de rumbo en lo tocante al patrimonio ha puesto a los asesores fiscales en alerta.


El siguiente cuadro ilustra los tipos de IRPF por Comunidades Autónomas sin las anunciadas subidas de impuestos por parte de algunas regiones.



Como puede verse, el País Vasco en general no es una de las regiones con el tipo más alto. A esto hay que sumar la normativa de Álava y Bizcaia que impide que IRPF e Impuesto sobre el Patrimonio superen el 60% de los ingresos anuales, algo que no existe en Guipuzkoa.


Sin embargo, el recuperado Impuesto sobre el Patrimonio puede hacer que muchas de las grandes fortunas opten por un cambio fiscal buscando destinos más benévolos, como por ejemplo Madrid, donde no se aplica este tributo.


Tampoco ayuda el hecho de haber recuperado el Impuesto sobre Sucesiones y donacionaes, que ha eliminado la ausencia de gravámen para las herencias en primer grado, uno de los elementos que seguía haciendo atractivo el País Vasco a efectos fiscales.