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Adiós definitivo al Impuesto sobre el Patrimonio

El Gobierno finalmente cumplió su promesa y aprobó la supresión del impuesto sobre el patrimonio el pasado 14 de agosto. En concreto, se establece una bonificación estatal del 100% de la cueta del impuesto a partir del 1 de enero de 2008 y se elimina la obligación de declarar. La mediad afectará tanto a los residente como a los no residentes.


La supresión del Impuesto sobre el Patromonio supondrá según las estimaciones del Gobierno unos ahorros de 1.800 millones de euros. Con esta medida se atienden unas viejas demandas por parte de los contribuyentes. Este impuesto graba determinados bienes patrimoniales y los rendimientos que de estos obtienen sus dueños. El problema es que afecta a bienes que ya han sido gravados, por lo que en muchos casos crea problemas por doble imposición.


En la actualidad cerca de un millón de contribuyentes deben pagar el Impuesto sobre el Patrimonio, que sobre todo afecta a la clase media-alta, ya que el 73,1% de la recaudación tiene como origen el 20,6% de los declarantes con un patrimonio individual superior a 650.000 euros.