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Convenio de doble imposición

La doble imposición define los casos en lo que un contribuyente tiene que pagar impuestos en dos países por un mismo hecho imponible. Esto puede ocurrir si, por ejemplo, se obtienen rentas en un país diferente al país en el que se tributan. Todos los estados tratan de impedir en la medida de lo posible este tipo de situaciones y para ello existen los convenios de doble imposición. Os acercamos los de España.


La globalización de la economía y su mayor dinamismo hacen que cada vez sean más frecuentes los tratos comerciales y financieros con otros países, aumentando así el riesgo de que el ciudadano sea objeto de la doble imposición por parte de dos países. Esta ocurre cuando dos impuestos distintos recaen sobre el mismo hecho imponible y deben ser liquidados en el mismo período impositivo. Dicho de forma algo menos técnica, cuando una misma persona es gravada en dos países distintos por una misma renta o cuando una misma renta o bien es gravada en dos personas distintas en dos países diferentes.


A fin de facilitar la inversión extranjera y el movimiento de personas y de capital, las diferentes administraciones estatales tratan de reducir al máximo los casos de doble imposición, algo que hacen a través de los convenios de doble imposición. Estos no son más que acuerdos entre dos o más países para compartir información fiscal y determinar quien debe gravar a quien y por qué rentas. La mayoría de tratados se fundamentan en los modelos propuestos por la OCDE y la ONU.


Según estos modelos, la La mayoría de convenios de doble imposición se rigen por tres principios básicos:


Primer principio


Se centra en la no discriminación y obliga a los países firmantes a dar un trato análogo a:



  • los residentes fiscales en dichos Estados, con independencia de la nacionalidad de los mismos

  • los establecimientos permanentes de un Estado situados en el otro Estado, por comparación a la legislación fiscal aplicable a cualquier empresa residente que realice la misma actividad;

  • las empresas que realicen su actividad en un Estado, con independencia de que los accionistas de las mismas sean residentes en el otro Estado y por comparación a la legislación fiscal aplicable a las empresas del primer Estado con accionariado residente.

En el caso de la Unión Europea se aplicará por encima del convenio de doble imposición la interpretación del Tribunal de Luxemburgo respecto a los grandes principios comunitarios referentes a las libertades de establecimiento, circulación de capitales y de personas, y libre prestación de servicios. Segundo principio


Este hace referencia al procedimiento amistoso y básicamente viene a determinar que cualquier residente en los estados firmantes del convenio puede instar a un acuerdo amistoso interestatal si cree que una de las partes está realizando una interpretación indebida del tratado.


Tercer principio


Es el conocido como principio de intercambio de información o asistencia mutua y que, como su propio nombre indica, apela a que los países firmantes del tratado compartan los datos necesarios para que este se cumpla.


Convenios de doble imposición de España


España tiene firmados convenios de doble imposición con varios países, incluidos los de la Unión Europea. Estos tratados pueden consultarse en la página web del Ministerio de Economía a través de este enlace. En ella se puede acceder a la publicación en el BOE del convenio, así como a las órdenes y formularios relacionados con el mismo.