Saltar al contenido

El nuevo tratamiento de las inversiones

El tratamiento de la inversión en el nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada definitivamente como Ley 40/1998, de 9 de diciembre, presenta algunas de las novedades más significativas que la norma trae consigo, especialmente en el ámbito de la inversión no empresarial, siendo menores en el de la inversión empresarial.


Respecto de la inversión no empresarial la estructura de incentivos de la nueva Ley mantiene la configuración tradicional de deducciones en la cuota, limitando el acceso a estos beneficios fiscales a dos supuestos: deducción por inversión en vivienda habitual y deducción por inversiones y gastos en bienes de interés cultural.


La deducción por inversión en vivienda se regula en el artículo 55 de la Ley, que distingue entre el supuesto general de adquisición o rehabilitación de vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente, y la adquisición o rehabilitación mencionados cuando se utilice financiación ajena.


Se entenderá por vivienda habitual aquella en que el contribuyente resida durante un plazo continuado de tres años, pero no se perderá el beneficio fiscal cuando, pese a no cumplir dicho plazo, la causa de ello sea el fallecimiento, la separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo u otro más ventajoso, así como cuando concurran otros supuestos análogos que hagan necesario el cambio de vivienda.