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Hacienda introduce cambios de última hora en el reglamento del Impuesto sobre la Renta

El Consejo de Estado ya ha recibido el reglamento del IRPF, en el que se han introducido cambios de última hora. El nuevo texto clarifica la tributación de los rendimientos del trabajo percibido en forma de opciones sobre acciones, deja claro que no hay retención para los rendimientos negociado en mercados regulados, como AIAF, y eleva el límite de deducción en los gastos deducibles por cuotas a sindicatos y colegios profesionales.


La Dirección General de Tributos ha decidido aclarar en el reglamento del IRPF la tributación de los pagos en forma de opciones sobre acciones o bonos de empresa que reciben los empleados y directivos de algunas empresas -ver EXPANSIÓN DEL 14-1 DE 1999-. Hasta la entrada en vigor de la nueva ley de Renta estos pagos eran considerados rentas irregulares por lo cual tenían un tratamiento fiscal más favorable.


Con la nueva ley se endurece el tratamiento fiscal y sólo se consideran rentas irregulares las que no tengan carácter periódico y recurrente o las que sean definidas por el reglamento del impuesto como notoriamente irregulares. El reglamento no incluye entre las rentas obtenidas de forma notoriamente irregular las opciones sobre acciones y los bonos de empresa, por lo cual este tipo de pago que las grandes empresas utilizan para fidelizar a sus ejecutivos se considera desde el 1 de enero renta regular.


Sus perceptores deben sumar estos pagos al resto de los ingresos y tributar al tipo que corresponda en el año en que se perciben. La modificación del borrador del reglamento aclara en qué circunstancias excepcionales se pueden seguir considerando estos rendimientos irregulares, aunque para la mayoría de los casos se mantiene la decisión, ya tomada en la nueva ley del impuesto, de considerarlos rentas regulares.


Retenciones


Hacienda también aclara que los valores negociados en AIAF (Asociación de Intermediarios de Activos Financieros) están exentos de retención por ser un mercado secundario oficial, tal como lo definió la reforma del Mercado de Valores, y siempre que estén anotados en cuenta. Sin embargo, la retención es obligatoria para los títulos que no están anotados.


La exención de retención para la deuda pública y los valores negociados en mercados oficiales españoles, que reúnan las condiciones requeridas -ver cuadro adjunto- crea un problema de discriminación con los valores negociados en mercados oficiales extranjeros, que sí están sometidos a retención.


La Administración Tributaria no ha cerrado este asunto que podría traer complicaciones con la Comisión Europea por la discriminación que supone, pero si se admite la exención de retención para los mercados oficiales extranjeros se plantea el problema de cómo controlar fiscalmente las inversiones que se puedan realizar.


Cuota sindical


Otro aspecto que se ha revisado al alza es el límite de 30.000 pesetas impuesto a los gastos que se pueden deducir por aportaciones a sindicatos y asociaciones profesionales, que recibió las críticas de la Asociación Española de Asesores Fiscales por considerar que este tipo de limitaciones desincentiva la afiliación a las organizaciones sindicales y empresariales, cuando en España el nivel de afiliación es muy bajo y dada la importancia que el buen funcionamiento de estas instituciones tiene para la sociedad.


Otro límite que se eleva es el de los gastos por seguros médicos que pagan las empresas a sus empleados, cónyuges, ascendientes y descendientes. Estas cantidades, según el borrador del reglamento sometido a consulta, se consideran un pago en especie siempre que las primas o cuotas satisfechas superen 60.000 pesetas anuales por trabajador.


Esta cantidad también se va a elevar a petición de los empresarios que consideran muy reducidas las 60.000 pesetas que quedaban exentas de tributación. El reglamento del IRPF también ha introducido modificaciones para que los contribuyentes que cambien de vivienda habitual puedan acceder a la deducción especial del 25%, que se pueden aplicar los que compran su vivienda habitual por primera vez y la financian con un crédito que supone, al menos, el 50% del valor de la vivienda. En el caso de los que cambian de vivienda, la deducción especial se podrá aplicar a la diferencia de precio entre la nueva y la antigua vivienda, siempre que el crédito represente por lo menos el 50% de esta cantidad.