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Impuestos sobre depósitos en España

La propuesta de penalizar los depósitos de los ahorradores en Chipre para hacer frente a la deuda y evitar el default total de su economía ha encendido las alarmas en España y en el resto de países de la periferia. ¿Sería posible un impuesto parecido en nuestro país? ¿qué gravámenes se aplican ahora mismo a este tipo de inversiones? y sobre todo ¿está seguro nuestro dinero? son ahora mismo las mayores dudas de los ahorradores.


Aunque el parlamento chipriota rechazó de lleno la propuesta europea, todavía queda el regusto del intento de pagar la deuda del país con el dinero de los ahorradores. La medida concreta consistía en un impuesto sobre los depósitos que gravaría con un 9,9% a los plazos fijos superiores a 100.000 euros y con el 6,7% a los inferiores.


El revuelo causado en todos los países de la periferia y en España más concretamente ha sido tal que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha tenido que salir a la palestra para marcar distancias con Chipre. El mandatario ha afirmado que “en primer lugar, en España no existe ni va a existir un impuesto sobre depositantes o ahorradores como el que se trata de implantar en Chipre; en segundo lugar, grava a las entidades bancarias en función de su volumen de depósitos y viene a sustituir al que aplicaban tres comunidades autónomas hasta diciembre”. Dicho de otra forma, que sí habrá un impuesto sobre los depósitos, pero no sobre los depositantes y que este no mermará la remuneración de los plazos fijos ni la cuantía invertida.


Fiscalidad de los depósitos


Conviene recordar cuál es lafiscalidad de los depósitos y como tributan en el IRPF. Al igual que la mayoría de inversiones, los beneficios obtenidos a través de un plazo fijo se integran en la denominada renta del ahorro. Todas las ganancias se suman y tributan en tres tramos diferentes:



  • Ganancias hasta 6.000 euros -> tributan al 21%

  • Ganancias hasta 24.000 euros -> tributan al 24%

  • Ganancias superiores a 24.000 euros -> tributan al 27%

En teoría estos tres tramos tienen carácter coyuntural y sólo se aplicarán en 2013.


¿Están seguros los depósitos?


Esta es la pregunta del millón. Lo cierto es que tras el intento de tocar los ahorros de los ciudadanos por parte de la troika se puede afirmar que sólo están seguros a medias. Es decir, que nadie puede asegurar que en un momento dado el Gobierno no aprobará una ley similar a la propuesta en Chipre ante la presión de la UE para eludir un hipotético impago. Evidentemente, se trata de una visión catastrofista pero que en cualquier caso tampoco conviene perder de vista. Como reza el famoso dicho, “torres más altas han caído”.


Lejos ya de hipótesis y elucubraciones, conviene recordar que actualmente el dinero de los depósitos de los ahorradores está asegurado por el Fondo de Garantía de Depósitos o FROB hasta un máximo de 100.000 euros por ahorrador y entidad financiera. Sin embargo, incluso con esta garantía hay que tener cuidado, ya que a efectos reales el FROB está descapitalizado, ya que el dinero que había en él se ha utilizado para pagar el rescate financiero. Por eso a efectos reales, la garantía se limita a la voluntad del Gobierno de cumplir con lo que establece el FROB ¿Suficiente?